sábado, 3 de marzo de 2012

Aluminosis


En un balcón precioso había una mujer fea
Bonito el balcón, gris y nevada la azotea
Alegres los bajos con su cartel de guardería
Más le impiden los achaques visitarlos cada día


Ahoga el humo alrededor de los tubos de calor
Donde construyen materia destruyendo corazón
Y en el puerto su alma piensa navegar sin avisar
Más él mismo se convence de que hoy es mejor nadar


Alma mía, que estás perdida entre las luces
Alma mía, ¿a dónde me conduces?
¿Por qué delante tuya siempre ha el mismo reflejo?
Ampliado por espejos, visto cerca estando lejos


Allí donde nadie envidia a nadie, pues son todos desdichados
Se adora la falsa imagen de los colosos dorados
Y mi envidia, ay de mí, no es al rico o virtuoso
Es al bruto paletudo que como tal es dichoso


En un balcón precioso hay una mujer vieja y fea
Pensando acerca de su vida va subiendo a la azotea